Portada » Los prisioneros del silencio

Los prisioneros del silencio

No me pidas que calle mis ojos al viento, cuando tengo mis pupilas ardiendo en palabras de fuego. No me pidas que camine sobre arenas movedizas, o que traiga montañas a tus manos cargadas de sal porque así lo quisiste.

No me pidas que abandone este sueño, que despierte ante la despedida. Que deje mi piel reseca ante el primer rayo de sol. Que empeñe mis manos. No me pidas que me desnude ante un espejo mientras me tapas los ojos y me dices que soy bonita.  No me calles el alma. No me cierres la boca.

Otras Publicaciones

Post navigation

Comparte un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *