Usted no sabía esto, pero lo que pasa – en realidad – es que él me escribe a mi. No sé si lo entiende pero yo soy la que hace llover florecitas amarillas y diamantes sobre los parques, yo soy la del olor a vodka con flores, la del cigarrillo viejo, la de los labios que saben a café molido… la de la noche oscura. La del presente y el futuro inventado. La de la muerte… aquella silenciosa muerte.

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