Mirá vos, mujer sin estrellas, sin cielo y sin camino. ¿Qué haces ahí sentada en medio te toda esa gente? Hay tres payasos que te cantan con los ojos y...
El día que incendiamos La Universidad, Lucho cargó toda la mañana dos botellas de plástico (sin etiqueta) llenas de gasolina. Mientras el líquido caía sobre las hojas con los nombres...
El cuerpo merece sentirse vivo. La vitalidad, el paso del tiempo, la vida en sí misma se expresa en las cicatrices que nos deja la experiencia, heridas visibles ante los...
Encontrarme con vos implica superponer nuestros destinos
Basta elegir bien entre el mirar y lo mirado, desnudar las cosas de tanta ropa ajena Julio Cortázar Accedió a bajar después de ofrecerle unos cigarrillos. Al principio se negó...
Tiene los ojos cansados de tanto soñar. Un pantalón desecho y una camisa a cuadros, combinan con una maraña ámbar almendrada que retoña en su cabeza. El rostro es perfecto,...
Cierro los ojos porque duele. Trato de no decir nada. De quedarme quietecita y apretar fuerte los dientes para no suspirar. Los labios se me separan un poco pero sé...
Imagino tus ojitos verde-azules perdidos sobre las copas de los árboles que encuentras tras la ventana del hospital. Siempre te gustó echar globos cuando las hojas se mueven con el...
Imagen gracias a Simón López El primer metro de la tarde pasó sin detenerse (por esto de los trenes expresos que hace unos meses se implementaron en la ciudad), lo...
Esta noche hay que recoger el sembrado de trigo, unos minutos más y la inversión se puede perder. Hay que alimentar al rebaño y cuidar la plantación de lentejas que...
Ella es una lámpara que juega a ser un sol en un mundo inventado. Él un payaso sin rostro. Un camino entizado. Es un mundo con el tiempo pintado en...
La besó en la mejilla… en amarillo… Allí donde más duele: en ese punto exacto en el que la mejilla comienza a convertirse en labios. Fue uno de esos besos...
Mayo 8 de 2007 Dudo mucho que alguna vez llegue a poder decir lo que Saramago dijo por allá en los años ochenta, cuando afirmó que el personaje se había...
“Para vos”… para que cuando llegue cielo arriba me tomés de la mano...“E-li-sa”... y me susurres al oído que es “Para vos Elisa, para vos”.
Choca la piedra en el asfalto, un humo gris se pierde bajo mis zapatos. 1, 2, 3… ¿y ahora?
