Aparece, que no me quiero morir sin saber de qué color son tus ojos. Hay días en que te invento, y tu imagen en mitad del horizonte me sonríe en...
El día que incendiamos La Universidad, Lucho cargó toda la mañana dos botellas de plástico (sin etiqueta) llenas de gasolina. Mientras el líquido caía sobre las hojas con los nombres...
El cuerpo merece sentirse vivo. La vitalidad, el paso del tiempo, la vida en sí misma se expresa en las cicatrices que nos deja la experiencia, heridas visibles ante los...
Tiene los ojos cansados de tanto soñar. Un pantalón desecho y una camisa a cuadros, combinan con una maraña ámbar almendrada que retoña en su cabeza. El rostro es perfecto,...
Cierro los ojos porque duele. Trato de no decir nada. De quedarme quietecita y apretar fuerte los dientes para no suspirar. Los labios se me separan un poco pero sé...
Imagen gracias a Simón López El primer metro de la tarde pasó sin detenerse (por esto de los trenes expresos que hace unos meses se implementaron en la ciudad), lo...
Esta noche hay que recoger el sembrado de trigo, unos minutos más y la inversión se puede perder. Hay que alimentar al rebaño y cuidar la plantación de lentejas que...
La besó en la mejilla… en amarillo… Allí donde más duele: en ese punto exacto en el que la mejilla comienza a convertirse en labios. Fue uno de esos besos...
“Para vos”… para que cuando llegue cielo arriba me tomés de la mano...“E-li-sa”... y me susurres al oído que es “Para vos Elisa, para vos”.
Choca la piedra en el asfalto, un humo gris se pierde bajo mis zapatos. 1, 2, 3… ¿y ahora?
Imagen gracias a Simón López Roldán El cielo no estaba azul oscuro, como me gusta. Era un día pálido, como sin ganas de existir. Una llovizna imperceptible caía sobre las mejillas...
“Me gustan las flores, sobre todo cuando son amarillas y llueven de los árboles, las sombrillas de colores y el cielo cuando atardece… “, suspiro y un, “…como azul petróleo”...
¿En qué momento opté por quedarme enclavada, mirando como los pajaritos vuelan por encima de mi cabeza, mientras yo tengo que rendirle cuentas a los que dicen que me quieren?
Cuando el cielo se pinta de un azul petróleo, casi negro, sé que son las 6:15 de la tarde. Por estos tiempos y hacia el sur, se prende un lucero...
Como no confiaba en su sonrisa, prefirió doblarla por la mitad y guardarla en el bolsillo. Pensaba en ella más de lo habitual e inventaba en el horizonte el momento...
