Portada » El cielo

El cielo

Esta pequeña, muy pequeña libreta, me la regaló La Fichina.

Una niña de ojitos brillantes que se pierden en el norte y en el sur. Estas letras en particular me hicieron un alto en el camino: por el globo fraccionado, el cielo blanco, las manchas del tiempo y el tríptico inconstante.

No son imposibles Vendaval, no son lejanos. El cielo no es más que un espacio de un azul infinito, una nebulosa llena de estrellas y cuerpos desconocidos. Una cortina por la que nos espían los dioses. Una sábana larga en donde duermen los deseos.

Los sueños – posibles e imposibles- los guardamos en mitad del pecho, en la garganta y en la voz.

Otras Publicaciones

Post navigation

Comparte un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *