La mariposa a la que Limón le mordió las alas sigue viva.
Aún cuando la lengua le cuelga hasta el pavimento sigue caminando.
No sé para dónde carajos va si ya no puede volar.
La mariposa a la que Limón le mordió las alas sigue viva.
Aún cuando la lengua le cuelga hasta el pavimento sigue caminando.
No sé para dónde carajos va si ya no puede volar.
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