Portada » Tan animales, tan ruidosos

Tan animales, tan ruidosos

Septiembre 1 de 2021

Por lo menos lo que llevo dentro sí hace ruido. Y recuerdo la emoción en tus ojos cuando te dije que había escrito algo, y la decepción de ambos al descubrir que no era una conferencia … ni bajo la lluvia ni bajo el sol.

Me viene bien el silencio, aunque a veces me veo buscando tu nombre en el muro en el que ya no estás porque decidí olvidarte. Decidí inventar un sistema de olvidos a la fuerza que espero que no funcione. Irina, Irina se llamaba la niña que leía conmigo en el Lido el día que Eva vio la Luz. Y hoy vuelvo a las palabras para sentir que no todo está perdido, y que no soy lo que creía ser, y que no voy a llorar porque partimos, y que no me vas a dividir la vida en dos como las manos de Soledad dividieron la espalda de una amiga que ya perdí.

La realidad puede ser cruel cuando se hace evidente que no podemos escapar de ella, o cuando descubrimos que ofrece solo incertidumbre; la primera nos pide inventar un sistema de olvidos, la segunda un sistema de certidumbres, con la primera inventamos separarnos, con la segunda embadurnarnos de ella; sin embargo, ambas son estrategias para soportar lo indigesto de la cruda realidad.

Valdenebro, (2019:35)

Mañana hablo sobre los animales ruidosos de Juan. Escribió un libro sobre una masacre. Una como la que me acompañó a Bahía Solano pero que no tenía buen color. Esta es bella. Más breve. Otro bendito lugar común como es el amor. Pero quiero salirme de ahí. Porque qué fastidio tanta masacre en esta boca.

¿No poder escapar? ¿O la incertidumbre? No vuelvo a pedir perdón. ¿Cómo inventar un sistema de olvidos si queremos escapar? ¿Te acuerdas de «Yo no quiero ser recuerdo»? Creo que llegó la hora de que lo hagamos realidad. Porque quiero que lo conozcas. El cuadro a líneas en blanco y negro que te recibió hace unos meses. El mismo que siempre quise entregar en otros tiempos y que vos reconociste al primer momento. Porque no me quiero ir. Pero a la final nos vamos. Nos hace bien partir.

Regreso a la incertidumbre. La separación, el tiempo que es tan bonito, que es una palabra tan dulce y tan eterna. Tan blanquita, tan suave. Como algodoncito en la boca que hoy es una piedra. Nos separamos cuando no podemos escapar de lo ruidosamente real que somos; y la incertidumbre que ofrece el tiempo (que supuestamente es un sistema de certidumbres) nos invita a embadurnarnos de ruido, tierra y realidad.

Qué va. No entiendo cómo podemos soportar lo que ni siquiera entiendo en este punto. A seis minutos de volver a empezarlo todo respiro e intento volver a entender la crueldad. Que ponernos alas en la boca era lo mejor, que hablar para no ser ruidosos sino habitar en medio del miedo. No sirve. No nos sirve. Ahora es el silencio y el tiempo. Que parecen grises ¿ves?, que se suponen dulces pero no lo son. Vuelvo y empiezo.

Es cruel lo que nos pasa cuando podemos escapar.

Es cruel lo que nos pasa cuando sólo se ofrece incertidumbre.

Ahora solo queremos escapar. Y además, el tiempo que es liviano, sólo me ofrece incertidumbre.

Ahora sí, el sistema del olvido para poder escapar. El sistema de las certezas para cuando se ofrece incertidumbre.

¿Cuál certeza tienes tú? ¿Tienes alguna?

Hoy te hice y me hice y nos hice varios regalos.

Aquí va el último, en la voz de Elvira:

A la mierda el conformismo: yo no quiero ser recuerdo. Quiero ser tu amor imposible, tu dolor no correspondido, tu musa más puta, el nombre que escribas en todas las camas que no sean la mía, quien maldigas en tus insomnios quien ames con esa rabia que solo da el odio.

Elvira Sastre
Yo no quiero que me digas que mueres por mí, quiero hacerte vivir de amor, sobre todo cuando lloras, que es cuando más vivo estás.

Yo no quiero que tu mundo se dé la vuelta cada vez que yo me marche, quiero que darte la espalda solo signifique libertad para tus instintos más primarios.

Yo no quiero quitarte las penas y condenarte, quiero ser la única de la que dependa tu tristeza porque esa sería la manera más egoísta y valiente de cuidar de ti.

Yo no quiero hacerte daño, quiero llenar tu cuerpo de heridas para poder lamerte después, y que no te cures para que no te escueza.

Yo no quiero dejar huella en tu vida, quiero ser tu camino, quiero que te pierdas, que te salgas, que te rebeles, que vayas a contracorriente, que no me elijas, pero que siempre regreses a mí para encontrarte.

Yo no quiero prometerte, quiero darte sin compromisos ni pactos, ponerte en la palma de la mano el deseo que caiga de tu boca sin espera, ser tu aquí y ahora.

Yo no quiero que me eches de menos, quiero que me pienses tanto que no sepas lo que es tenerme ausente.

Yo no quiero ser tuya ni que tú seas mío, quiero que pudiendo ser con cualquiera nos resulte más fácil ser con nosotros.

Yo no quiero quitarte el frío, quiero darte motivos para que cuando lo tengas pienses en mi cara y se te llene el pelo de flores.

Yo no quiero viernes por la noche, quiero llenarte la semana entera de domingos y que pienses que todos los días son fiesta y están de oferta para ti.

Yo no quiero tener que estar a tu lado para no faltarte, quiero que cuando creas que no tienes nada te dejes caer, y notes mis manos en tu espalda sujetando los precipicios que te acechen, y te pongas de pie sobre los míos para bailar de puntillas en el cementerio y reírnos juntos de la muerte.

Yo no quiero que me necesites, quiero que cuentes conmigo hasta el infinito y que el más allá una tu casa y la mía.

Yo no quiero hacerte feliz, quiero darte mis lágrimas cuando quieras llorar y hacerlo contigo, regalarte un espejo cuando pidas un motivo para sonreír, adelantarme al estallido de tus carcajadas cuando la risa invada tu pecho, invadirlo yo cuando la pena atore tus ojos.

Yo no quiero que no me tengas miedo, quiero amar a tus monstruos para conseguir que ninguno lleve mi nombre.

Yo no quiero que sueñes conmigo, quiero que me soples y me cumplas.

Yo no quiero hacerte el amor, quiero deshacerte el desamor.

Yo no quiero ser recuerdo, mi amor, quiero que me mires y adivines el futuro.

Yo no quiero ser recuerdo.

Otras Publicaciones

Post navigation

Comparte un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *