14 de agosto de 2021
Anoche me acosté asustada y triste. Entonces hoy me levanté pensativa. En mi cabeza (y en silencio) organicé uno a uno los pendientes del día. Las palabras por decir; las fotografías por borrar; el itinerario y las tareas; el libro con los cuento de Marvel que debo leer y devolver. Miré por la venta y descubrí (nuevamente y en carne propia) lo insignificante que soy y que somos. Para ellos. Nuestra tristeza es un chiste. Amanecí y alunicé con ganas de llorar.
Una imagen con las palabras de Catalina Arroyave en los ojos de Ger Berrío.

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